Parte II: Consejos para comer del mar (sin acabar con él)

¿Sabes qué es la sobrepesca? ¿Y sabes qué supone su práctica? Seguro que puedes hacerte una idea, pero ¿conoces las alternativas que existen? El mes pasado hablamos en este artículo sobre la importancia de cuidar nuestros mares y consumir pescado de temporada y local. Con este segundo artículo, terminamos de dar la información necesaria para ser consumidores de pescado 100% responsables.

CONSECUENCIAS DE LA SOBREPESCA

La práctica de una pesca excesiva tiene dos consecuencias importantes: por una parte, supone la reducción de especies y por otra, causa un fuerte impacto en el ecosistema marino. Durante mucho tiempo, se ha tenido la idea de que los recursos pesqueros eran inagotables, y en estos últimos años, se ha podido comprobar que la realidad  es distinta y que todo lo que se creía abundante, si no se cuida, perece. Pero este dato la mayor parte de la población no lo sabe, ya que en España, 8 de cada 10 personas no son conscientes de lo que supone la sobrepesca y la mala gestión de nuestros mares.

La pesca de arrastre son enormes barcos que tiran una red gigante al mar y que raspa toda su parte interior sin ninguna consideración. Raspando durante horas absolutamente todo a su paso. Si esta deforestación masiva se llevara a cabo en la superficie, sería muy impactante. Por poner un ejemplo, significaría arrasar París en un día y medio.

Y cuando se quiere proteger el mar, sólo es válida la pesca en pequeñas cantidades, la que trae entre sus redes doradas, lenguados, calamares, etc. Y ¿cómo podemos saber cómo ha sido capturado? Haciendo la pregunta a tu pescadería de confianza o si tienes la oportunidad, directamente al pescador.

Le preguntamos a Elisabet, pescadera de “Peixateria Elisabet” y productora de pescado en la Colmena de Badalona, sobre la consecuencia de la sobrepesca y su respuesta es clara:

“Hay pescado en el mar, pero se tiene que controlar la pesca porque por ejemplo, con el arrastre, se daña mucho el fondo marino, entre otras cosas las algas plancton. Entonces, si no hay para comer, los peces no se pueden reproducir. Los humanos, o mejor dicho la avaricia de los humanos, es lo que tenemos que controlar. Antiguamente, el mejor pescador se guiaba por lo que le había enseñado su padre o abuelo o compañeros de barca, que le transmitían toda la sabiduría de la pesca. En cambio, ahora el mejor pescador, es el mejor informático; ahora se puede ver todo el banco de pescado por los aparatos electrónicos de los barcos y esto quiere decir, cogerlo todo. El pescado no tiene escapatoria”.

Para la ONG Oceana, que trabaja para la conservación de los océanos, estos datos son importantes y muy preocupantes debido a que en el mar Mediterráneo la sobrepesca alcanza el 96%. Este hecho da como resultado que un 90% de las poblaciones de peces del Mediterráneo y un 40% del Atlántico, tengan riesgo de supervivencia, ya que un tercio de los peces destinados al consumo, se pescan a un nivel biológico insostenible. Por ejemplo esto sucede con peces como la liza, merluza o el lenguado, especias muy consumidas en el país.

CÓMO EVITAR LA SOBREPESCA Y CUIDAR NUESTROS MARES

Seguro que a más de uno, lo que le viene a la cabeza si le preguntamos por una solución para la sobreexplotación de los mares, son las piscifactorías, pero realmente, el pescado que encontramos en estas, no es tan bueno como algunos piensan. Para conseguir que sobrevivan la mayoría de peces que crían, lo que hacen es darles una gran cantidad de antibióticos y medicamentos, además de que la forma en la que son alimentados no es la mejor.

– Acuicultura ecológica → esta práctica empezó a estar regulada en Europa hace unos años. Es un sistema de producción que se basa en prácticas ambientales naturales con las que buscan mantener un elevado nivel de biodiversidad y un buen nivel de bienestar de los animales. Con la acuicultura se crían peces como el salmón, la trucha, la dorada y la lubina. Pero no sólo pescado, también podemos encontrar marisco y algas. Las condiciones para la cría deben asegurar su espacio en las piscinas, deben ser alimentados con piensos ecológicos de origen sostenible libres de transgénicos y el marisco con plancton y por supuesto, deben evitar cualquier contaminante. De esta forma se garantizan las mejores condiciones para los animales y para el consumidor.

Por otra parte, también tenemos que conocer que hay pescados que son más contaminantes que otros. Así que aquellos a quien les guste la sepia, el pulpo, los calamares, la merluza o la dorada, están de enhorabuena debido a que son poco contaminantes. Pero si eres de los que les gustan las ensaladas con tu latita de atún o te gusta el lenguado y el salmonete, tenemos malas noticias ya que estos pescados son más contaminantes.

El hecho de ser conscientes como consumidores de la sobreexplotación y de todo lo que conlleva, debe dar como resultado que decidamos bien qué especies consumir. Por ejemplo, las anchoas del Mediterráneo y el atún rojo, están en peligro de extinción y pescados como el rape, el lenguado, el salmón del Atlántico o el bacalao, van en camino.

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